defectuosamente perfectos
Tengo veinte años, y empecé elcolegio con tres. Año tras año subiendo de nivel educativo, absorbiendo conocimientos día tras día, y siento que no he empezado a aprender: hay tantas cosas que no puedo abarcar. Pero, sobre todo, hay tantas cosas que no se aprenden de los libros, que no tienen receta mágica, pero que son lo más importante.
Al menos, no se aprenden de un libro de texto. Quizá, de la literatura se pueda sacar algo más. Quizá el ser humano haya sido reflejado época tras época en las historias y poesías creadas en su tiempo.
¿Sólo reflejado? No, algo más: potenciado, exagerado, humillado y ensalzado, con sus pocas virtudes y muchos defectos.
Pero qué virtudes.

Aurora Ferrer Sancho dijo
Eso mismo, ¿qué?
Saludos.
27 Junio 2007 | 10:30 PM