Vota
Buf, entre que se acercan los finales de junio (que empiezan en mayo), y que estoy en mil fregados que terminan por estas fechas, he dejado demasiado descuidado este querido blog.
Pero este mayo va a ser un mes electoral, con gran actividad política. Sí, a todos nos parecen unos chorizos y unos gandules, pero son los que al fin y al cabo gobiernan, y está demostrado: las palabras político y honradez son radicalmente incompatibles; no deberían, pero lo son.
Partiendo de esta poco esperanzadora base, está claro, sin embargo, que gran parte de todo eso lo tenemos nosotros, que no nos quejamos ni pedimos, sino que les dejamos hacer. Tienen una muy buena estrategia al hartarnos con su palabrería, y entonces, cuando pasamos de ellos, nos la meten doblada (perdón por la vulgaridad, pero es que es así).
Sólo recomiendo una cosa a todos los mayores de 18 años: leeros el programa de los distintos partidos y votad el que más os convenza. Si no os convence ninguno, por lo menos votad nulo o en blanco.
Nuestro sistema no es perfecto, pero no es malo si lo usamos bien. Al fin y a cabo, votar tiene una gran fuerza: tenemos, después, un argumento para pedir responsabilidades, porque si acudimos a las urnas el 27 de mayo los políticos estarán ahí gracias a nosotros, y tendremos la legitimidad para pedirles responsabilidades, que cumplan su programa.
No digo que nuestro sistema político sea bueno, pero es el menos malo. Y, siendo elecciones municipales y autonómicas, los candidatos deberían resultar más cercanos; vamos, no debería ser muy difícil conocerlos un poco en profundidad y así estar seguro de a quien votamos (o no).
