Que así vamos mal
Dejadme que, tras las noticias de los dos últimos días mis ánimos decaigan.
- Al menos 50 muertos en Bagdad por la explosión de dos coches bomba
- La izquierda 'abertzale' advierte de que el fallo del Supremo perpetuará la violencia "más cruda"
- Fallece el Abate Pierre, infatigable defensor de los 'sin techo' en Francia
- El precio de la vivienda sube un 9,1 por ciento
- Peligro por la vuelta a la violencia en Ruanda(en inglés)
Después de todo esto,¿qué queréis que piense? Parece que no pasan más que cosas malas, y que las únicas alegrías nos las llevamos en el deporte, que no son más que sensaciones insustanciales y efímeras: ¿o va a solucionarnos la vida que nuestro equipo gane la liga? Al pueblo, pan y circo, se suele decir, pero lo cierto es que últimamente me preocupan, de todas las cosas que he puesto, sobre todo tres.
La primera, esa revuelta en Alcorcón. Responder a la violencia con violencia es el fracaso de nuestro sistema, y no sólo eso, sino que es un principio para que surja el racismo. Como bien dice la noticia; no había nadie sudamericano en la calle. ¿Vamos a ver a todos los sudamericanos mal? ¿Somos tan cerrados de mente? Y que ya sé que hay latin kings, pero saliendo a pegarles sólo les damos más pretextos y excusas para que sean más violentos, cuando su problema de fondo es el desarraigo y la marginación.
La segunda también tiene que ver con la violencia. Realmente, me jode, y mucho, que el sábado pasado, encima celebrando el cumpleaños de Melwiki, no pudiéramos andar tranquilamente por el casco viejo de Pamplona porque unos GILIPOLLAS NIÑATOS les da por hacer barricadas con contenedores y enfrentarse a la policía. No sé si serán terroristas o no, pero como mínimo apoyan a ETA, y la verdad es que si el criterio es usar armas de fuego... ¿Se considera arma de fuego un contenedor incendiado? Y claro, la policía tampoco es que sea muy comedida, con su sistema de disparar con sus bolas de goma y después preguntar. ¿Es que no me van a dejar tomarme tranquilo una buena pinta de cerveza con los amigos? ¿Tanto les importa su ridícula bandera como para matar por ella? Muy bien, pero qué pena me da que dediquen su vida a un trapo en vez de a otras cosas más importantes.
La tercera, la vivienda. Sí, a este paso me quedaré viviendo en casa de mis padres. Que sí, que los quiero mucho y tal, pero quiero poder aspirar algún día a tener mi propio pisito en el que pueda llevar una vida normal-el que quiera entender que entienda qué es, o sería, vida normal-. Creo que es lógico, ¿no?
