Instrucciones para ser un librepensador
Siento no haber escrito desde hace tiempo, pero hay momenots en los que uno no está para escribir. Este, aun con todo, es uno de ellos. En fin, qué se le va a hacer.
Y es que hace un tiempo vi una película que se llama "Malas temporadas", con un reparto que contaba con actores y actrices de la talla de Leonor Watling.
Esto es como un péndulo, bien-mal, bien-mal, bien-mal. Lástima que la primera parte suela durar mucho menos que la segunda. Y, por pura probabilidad, ahora estoy en la parte mal.
Es lo que tiene. Y, seamos sinceros, mi caso es extensible al mundo. Sí, que soy un superpesimista y todo lo que sea. No, soy realista, el mundo está mal, y hago lo que puedo para cambiarlo. Y una de mis acciones es quejarme. Sí, para constatar lo que pasa.
Otra de las cosas es pensar, en lo que empleo bastante tiempo. Y de eso quiero hablar ahora mismo.
¿Es fácil pensar?
No, os lo adelanto. Para pensar tenemos que pararnos, reflexionar. Uno de los logros del sistema es que no tenemos tiempo para pararnos. Los franceses lo llaman "metro, boulot, dodot", lo que traducido vendría a ser "metro, trabajo, cama".
Para pensar tenemos que esforzarnos en conseguir una visión global de las cosas. Jodido en un mundo tan especializado. Por ejemplo, recuerdo que el año pasado estuve un par de semanas trabajando en una fábrica de pastillas de freno. Mi cometido, mirar el grosor. Con eso una persona se podría ganar la vida (cobré bastante bien). Midiendo ocho horas al día el grosor de una goma uno puede ganarse la vida. Sin saber para qué sirve lo que hace. Y claro, somos vagos.
En conclusión, pararse y mirar el todo.
Para lo primero recomiendo, literalmente, reservarse al día por lo menos media hora para estar solo y pensar. Aunque haya que apuntarlo en la agenda. Y que sea media hora seguida. Quítate un rato de internet, un rato de tele, o lo que sea. Y a concentrarse en pensar. Primero, repasa qué has hecho y pregúntate qué sentido tenía. Intenta responderlo. Y, si estás perdido, lee sobre qué haces, búscate un manual sobre pastillas de freno, o instalación de sistemas eléctricos, o lo que sea.
Para lo segundo, la lectura es un buen comienzo. Lee de todo. Resérvate otra media hora al día para leer, puede ser un buen comienzo. Puede que no sepas por dónde seguir tras lo que te afecta inmediatamente. Mi receta, algo ligero. Comienza por los periódicos, y busca temas de ahí. ¿Que no entiendes de dónde viene el problema de Oriente Medio? Algunos libro te pueden ayudar: por ejemplo, "Oh, Jerusalén", de Dominique Lapierre y Larry Collins (no te asustes porque sea tan gordo). Por supuesto, hablo de ejemplos que igual no sirven. Busca qué te interesa, e investiga un poco. Pasea por una librería o una biblioteca, los libros no dan alergia.
Y, con esto, creo que será suficiente por hoy.

haptesupreina dijo
Buenas propuestas las que expones, sobre todo realizandolas de forma sistematica que es como verdaderamente se alcanzan resultados.
Me alegra leerte y espero que esa racha menos benigna pase rapidamente , te lo deseo de verdad amigo
Muchos besos
1 Diciembre 2006 | 12:40 AM