Máscaras
Sí, eso somos. Un cúmulo de diversos roles que, según la situación, adoptamos. Oh, vamos, tengo demasiado oído eso de que hay que conocer a la persona de verdad, que somos algo, y que tenemos que ser auténticos. Pero, ¿somos un guión predeterminado o somos una sustancia amorfa -en el sentido etimológico de la palabra- que tenemos que moldear?
Lo segundo, más bien. Hasta este punto, creo que bastante gente está de acuerdo conmigo. Tenemos libertad, la suficiente como para decidirnos. Ahora bien, es algo muy matizable. Las personas somos, en cierto modo, plastilina. Podemos darnos forma continuamente. Y pueden darnos forma continuamente.
En el fondo, vemos de una persona lo que ella nos muestra; no más, a menudo menos. Como si tuviéramos en nuestro armario, como un complemento más, las máscaras. ¿Cuál me pongo hoy? No nos damos cuenta, pero lo hacemos.
Y, ¡oh, sorpresa! Ninguna de esas caretas es nuestra. Esas personalidades las hemos tomado de modelos que nos imponen sin que nos demos cuenta. Somos niños, y con nuestra inocencia realmente somos lo que nos hacen ser. Nos acercamos a la veintena, y nos damos cuenta de que no somos lo que nos gustaría ser, sino lo que han hecho de nosotros. Es entonces cuando llega lo duro: decidir qué máscaras nos ponemos en la vida.
¿Cuál escoger? La inmensa mayoría de la gente utiliza modelos prefabricados, impuestos por la sociedad. En vez de ser nuestros padres quienes decidan, dejamos que sea la sociedad que decida por nosotros. Nos convertimos en parte activa de un ser que nos anula al darle demasiada fuerza. Sí, mucho más progreso material, pero mucha más pobreza humana. Y no nos encajan las máscaras de la libertad o de la verdad.
Siempre hay unos pocos rebeldes que deciden saltarse las convenciones sociales. Esos son los marginados o los que hacen avanzar a la humanidad aportando nuevos modelos. Aquellos que desafían a la sociedad y la retan a mejorarse. Ella es poderosa, y tiene sus armas, pero de vez en cuando sale algún genio capaz de someterla.
¿Cuándo llegará el día en que sometamos a nuestra creación y no al revés? ¿Tendremos el valor de llegar a eso?

Trini dijo
Nunca más identificada con tus palabras como ahora. Aprendemos a ponernos máscaras para inmunizarnos de los golpes de la vida…a más golpes, más máscaras. Ilusos de nosotros nos creemos invencibles, inmunes cobijados debajo de capas y capas de máscaras. Hasta que llega un día en que no sabes quién eres en realidad…el que un día se ocultó detrás de una máscara?...o el que hoy se ofrece como imagen especular? Y sin darnos cuenta hemos perdido la batalla, ya no hay vuelta atrás….la situación ya sólo la puede salvar…otra máscara y volvernos a engañar.
Se necesita mucho coraje para vivir sin máscaras…y se necesita mucha valentía para quitársela una vez has hecha tuya la máscara. Chapó por el que lo consiga
10 Octubre 2006 | 04:05 PM