Rol en Vivo
La llamada de Cthulhu. Significa terror, miedo. ¿Cómo interpretar el miedo? No es difícil si te metes de verdad en tu papel, y te quitas todas las frivolidades y prejuicios. Claro... es muy fácil reirse de la sangre que hay en la pantalla... pero imagina por un momento que estás en un museo, y en menos de dos minutos uno de sus empleados muere por extrañas convulsiones mientras le sangra la nariz y el guarda de seguridad llega corriendo, dice: ''estamos perdidos'' y se pega un tiro. ¿Y si eso te pasara en el Prado, mientras estás observando un magnífico Goya?
Se armaría un gran alboroto, muchos de los allí presentes entrarían en una crisis nerviosa, otros conseguirían tranquilizarlos. Pero intentan salir, y no pueden. Pero es que luego, llegando a la puerta de salida, esta se cierra, y los cuadros se despegan de las paredes y empiezan a volar frenéticamente por toda la sala, dejando inconscientes a varios de los desafortunados visitantes.
Al final la horrible escena se para, pero todos siguen encerrados. Retiran a los heridos a otra sala. Están encerrados. Nada pasa. Nadie viene. Todos los móviles están misteriosamente apagados e inutilizables. Sin saber por qué, aproximadamente unas diez personas han desaparecido.
Entonces vuelven los sucesos extraños, esta vez uno por uno. Una señorita joven empieza a ver como las paredes empiezan a sangrar, un joven universitario oye voces, un anciano con bastón siente como el suelo desaparece poco a poco. Los pocos que quedan cuerdos intentan tranquilizar a sus compañeros, excepto uno que, desesperado, recurre a la violencia. Coje la pistola del guardia suicidado y empieza a disparar, alcanzando a varias personas. En medio de todo este pánico, es reducido por otros dos hombres a duras penas.
De repente, aparecen cuatro de los desaparecidos, magullados y cojeando. Traen un cuadro pequeño, envuelto en unas telas que no dejan ver qué hay dibujado.
Los otros seis desaparecidos, en un estado igual de penoso, les siguen. Cuando los primeros están a punto de llegar a la puerta que, recordemos, está cerrada, se oye un disparo. Algún perseguidor ha cogido la pistola del guarda y ha apretado el gatillo. Mata al que llevaba el lienzo, pero también agujerea el objeto. Al caer muerto su portador, suelta el oscuro secreto que llevaba entre sus manos, y se ve un dibujo de un pulpo gigante:
Del agujero del cuadro sale una forma negra, aterradora, de cuatro metros de alto, con varios tentáculos; similar a la del lienzo pero diferente ala vez. Su simple visión, añadido a lo que ya han resistido, les vuelve más locos. Unos gritan, otros intentan enfrentarse, pero en cuando son tocados por sus tentáculos mueren; no por heridas, sino por miedo.
Al día siguiente las imágenes de la matanza salen en todos los telediarios, y la policía investiga. Pero nunca averiguará nada, y quizá diga simplemente que hubo una trifulca, y ahí se quede todo.
Nota: Más o menos, y tomándome mis licencias literarias, así fue la partida. Simplemente la he trasladado a la actualidad para hacerla más cercana, y he cambiado unas pocas cosas. Si jugar a rol es de por sí emocionante, jugar a rol en vivo lo es mucho más; es poner a prueba tu imaginación, tu empatía y tu capacidad de salir de tu ombliguismo. Y, sobre todo, un excelente y sano modo de pasar un buen rato con tus amigos o con desconocidos que compartan tu afición. Por supuesto, no hay nada de violencia real: nadie murió de verdad, y las pistolas las representábamos poniendo el dedo en forma de disparo, y disparábamos sacando una carta al azar del uno al diez...

funeral_goth dijo
desde que te he visto este post que soy un seguidor de tu blog
28 Febrero 2006 | 04:57 PM