Los ojos del corazón
Es tan difícil ver lo que hay dentro de cada uno. Ni siquiera nos conocemos a nosotros mismos y pretendemos conocer a los demás. Lo peor es que a veces sabemos más de otros que de nosotros mismos.
¿Acaso tenemos miedo a mirarnos por dentro con sinceridad? Estoy completamente seguro de que es así. A mí me pasa. Lo descubrí la semana pasada, con una sencilla actividad introductoria de una asignatura: preséntate en 500 palabras.
''Será fácil, pensé''. Qué equivocado estaba. Me llevó mucho más tiempo del esperado. No porque no sepa escribir, sino porque no sé qué escribir de mí, ni cómo, y porque muchas ideas eran automáticamente desechadas por temor a dar a conocer mis debilidades.
Con experiencias como ésta llego a pensar que cada uno es su peor enemigo; yo, que mi oficio va a ser escribir sobre el mundo, me siento impotente para hablar de mí con claridad. Huyo, con más frecuencia de lo que debería, de mi mundo interior. Tengo muchos rincones oscuros que no conozco, que puede que no llegue a conocer jamás. Nunca me atrevo a decir: ''soy de esta o de esa forma'', siempre que me veo en esa situación salgo con ambigüedades. A veces es porque no sé qué decir, pero otras es porque no quiero decir lo que sé.
Tengo que superar este miedo

MelWiKi dijo
Yo tengo miedo a que por ser la persona que soy me rechacen; es de mis mayores temores. Más o menos se realmente quien soy, sabría más o menos definirme, a pesar de mi torpeza al escribir. Podría tal vez describirme mejor expresándome a través de mis mejores habilidades: dibujando, bailando o tocando el piano. Pero nos queda por recorrer un largo camino para poder aprender de nosotros mismos. Unos se logran encontrar tarde o temprano, otros se pierden y otros están por llegar. A mí me queda aún por recorrer un largo camino por conocerme y cada vez voy aprendiendo más de mí conforme el tiempo pasa y de momento me encuentro y me siento bien, a pesar de mis temores por ser rechazada por la sociedad.
Todos tenemos dos lados y hay gente que ocultan detrás de una máscara su propia identidad. Hay gente discreta, sincera , abierta, tímida, falsa... y como bien dices, a través de los ojos del corazón, uno puede ver realmente la persona de dentro. He visto mucha gente que parecen ser ellos mismos, pero no lo son y da pena porque en mi opinión todo el mundo deberíamos ser nosotros mismos. Que yo sepa, siempre he tratado de ser yo misma, pero soy discreta y me encierro y me aparto ante el mundo, por miedo a ser rechazada por como soy.
Yo debería mejorar aún más eso: No cerrar las puertas ante mí, no prohibirme, no apartarme, no marginarme. Debo abrir mi mente, mi cuerpo y mi corazón, decir lo que opino (porque los debates forman parte de mi debilidad ante la sociedad, les tengo miedo)y siento: Ahora tengo ganas de saltar, gritar, brincar, bailar, cerrar los ojos y luego abrirlos de tal forma que todos mis miedos se esfumaran delante de mi presencia y abalanzarme al mundo que me espera. Ah, y por si no os ha quedado claro, quien no le guste, ¡que se fastidie! Pero tranquilos: "vengo en son de paz" y no pienso amargar a nadie. Respeto mutuo
CARPE DIEM
P.D: Ya hablaremos de esto con más detalle. No me parece aquí el lugar correcto, como comprenderás.
22 Febrero 2006 | 03:51 PM