El mundo, hoy 7 de noviembre.
Jeje... Ya llevo cinco capítulos.
Pero... literaturas aparte, me gustaría contar algo. Hoy es uno de esos días en los que uno siente rabia, rabia por cómo está el mundo. ¿Y qué tiene de nuevo eso? Nada, os preguntaréis. Sólo que de vez en cuando uno escucha a personas que lo viven, y hoy eso es lo que me ha pasado con una misionera del Congo.
Siete años de guerra, un país rico y siendo expoliado, una democracia elitista y formal para gente que se muere de hambre.... ¿Sentido común? Poco. Os animo a que busquéis qué es el coltán por ejemplo. He ahí la causa del expolio del corazón de África. Ahora no tengo tiempo, pero espero algún día poner algo más sobre esto. Sobre todo quiero hablar del morir de hambre.
No podía dejar de mencionarlo.

MelWiKi dijo
Totalmente de acuerdo. Yo sentí ayer decepción y desesperación en la charla aquella acerca de la experiencia de la misionera del Congo. Más tarde también estaba aún más enfadada e inquieta. Montada en la bici veía pasar imágenes de un ignorante mundo lleno de personas patéticas preocupadas por la idealización de la estética y la moda contemporánea; preocupada por beneficios suyos y propios que solamente llevan a un caudal sin solución... pero miré detalladamente en un charco, y en su reflejo, a una muchacha montada en una bici preocupada por otro mundo olvidado, un mundo que necesita ayuda por superar el problema de la malnutrición, el problema de conseguir la paz, el problema de vivir en condiciones humanas... y no como la multitud de ricachones hipócritas y egoístas que no paran de liar las cosas.
Creo que me he desahogado. No me explayo más; solamente es un comentario.
8 Noviembre 2005 | 03:38 PM