Tengo veinte años, y empecé elcolegio con tres. Año tras año subiendo de nivel educativo, absorbiendo conocimientos día tras día, y siento que no he empezado a aprender: hay tantas cosas que no puedo abarcar. Pero, sobre todo, hay tantas cosas que no se aprenden de los libros, que no tienen receta mágica, pero que son lo más importante.
Al menos, no se aprenden de un libro de texto. Quizá, de la literatura se pueda sacar algo más. Quizá el ser humano haya sido reflejado época tras época en las historias y poesías creadas en su tiempo.
¿Sólo reflejado? No, algo más: potenciado, exagerado, humillado y ensalzado, con sus pocas virtudes y muchos defectos. Pero qué virtudes.
Este fue el primer poema que he leído en mi vida del renacimiento. Es una de las peticiones de sexo más refinadas y elegantes que se hayan hecho en la historia de la humanidad. Lástima que el pobre Garcilaso muriera a los 21 años sin comerse una rosca con la mujer que amaba: como todos esos grandes poetas de amores platónicos.
Soneto XXIII En tanto que de rosa y azucena se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
con clara luz la tempestad serena;
y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto,
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:
coged de vuestra alegre primavera el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre;
marchitará la rosa el viento helado.
Todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.
Vale, es tarde y me van a echar del ordenador... ¡y mi ordenador huele a quemado! Así que tengo que escribir algo rápido para actualizar hoy también. Y....
¡Por fin! ¡Tras cuatro años, ayer saqué el tiempo suficiente para leer "Sueño de una noche de verano"! Sí, la gran obra de Shakespeare. Soy la leche, cuando menos tiempo tengo, más saco. Estoy en exámenes, y me pego hora y media para leer algo que nada tiene que ver con la información radiofónica(es que... no hay color). Esto es como cuando me leí El Código da Vinci en tres dias en los exámenes finales de 2º de Bachiller.
Y es que he decidido que tengo que reparar el daño; este año llevo leídos sólo dos libros por gusto: Crónicas Marcianas y El Buscón. Con Sueño de una noche de verano, van tres. Y me he puesto con Miguel Strogoff. Vuelvo a pillar carrerilla.
¿Y qué saqué de la magna obra que ayer devoré? La conclusión de que da igual que la escribieran hoy, que si se representara seguiría causando igual risa. Algo meritorio, porque qué difícil es hacer un humor imperecedero. La tragedia es bastante inmortal y universal, pero el humor cambia según épocas. Pero obras como las de Shakespeare, o el Quijote, nos permiten ver que también puede haber un humor universal más allá de la payasada y las películas para adolescentes hormonados tipo American Pie.
De pequeño quería ser bombero. Más tarde policía. Luego, escritor, para poder escribir todas esas historias que leía (que, por cierto, cuando tenía 7 años me llamaban león –el que lee mucho-). Pero cuando descubrí los ordenadores quería hacerme informático. El problema es que tras ver a los superhéroes de Marvel decidí que mi destino tenía que ser la ingeniería genética para democratizar la raza de superhombres. Pero para estudiar eso me tendría que ir muy lejos, así que me conformé con querer convertirme en científico loco e inventor. Por desgracia, esto último estaba muy visto, así que volví a mi antigua aspiración de ser escritor, sólo que con unos cuantos años más, muchos libros leídos (y pocos, a la vez), y con un sentido crítico del mundo mucho más desarrollado. Por eso quiero ser, además de escritor, periodista. ¿O es al revés?Qué mas da, el caso es que de las letras seguirán naciendo las grandes revoluciones, ya sean en piedras, pergaminos, papeles, o bits.
Ubik
Philip K. Dick
Título original: Ubik
Trad. Manuel Espín y David Alabort
Col. Solaris Ficción nº 3
La Factoría de Ideas, 2000
He aquí el último libro que ha pasado por mis manos. Es una obra de Philip K. Dick, que así dicho a pocos sonará, pero se trata de quien escribió varios de los más influyentes libros en nuestra cultura occidental. Hablo de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?,novela que inspiró a Ridley Scott para rodar Blade Runner, por ejemplo. Mi impresión es que es uno de esos libros que tienes que leer antes de morir si no quieres que en tu vida quede un vacío.
El libro empieza en una especie de futuro al estilo Blade Runner, con la diferencia de que ésta vez los malos no son robots, sino seres humanos evolucionados con poderes sobrenaturales. Muy a lo X-Men, pero infinitamente más sutil y elegante. Sobre todo porque son otros humanos con poderes quienes cazan a los antes citados.
La característica más decadente del progreso es la llamada "semivida". Podría dar todo un discurso filosófico al respecto, pero todo se reduce a que a bastante gente, al morir, se le mantienen las constantes vitales y se le puede "reanimar" de vez en cuando.
Estos son los dos elementos principales de la trama, que se van desarrollando de manera excelente a medida que pasan las páginas, con un final que te deja... pues no lo voy a decir.
Ignorante, para qué hablas sin saber.
Ignorante, ya sé que quieres comer.
Ignorante, sin embargo tienes que aprender.
O en mi fuego, por imbécil, arder.
Me tengo que ir,
dijiste.
Me dejaste en puntos suspensivos,
te digo.
Como un cuervo
que pretende ser níveo,
como la bandera
de los apátridas,
como la hoguera
sin fuego.
No alcanzo.
Bienvenidos todos, tanto si ya habéis visitado este minúsculo rinconcito de bits que navega por la red como si os lo habéis encontrado, por casualidad o buscando. Somos lo que lescribimos, y esto es lo que escribo. Sólo veréis mi visión del mundo, y no espero más que abrir y abrirme los ojos. Por supuesto, todos los comentarios son bien recibidos.